El consentimiento informado en fisioterapia es una obligación legal y ética que todas las clínicas conocen, pero que no siempre se gestiona con el orden y la claridad que requiere. En muchos casos, el problema no está en saber que “hay que tenerlo”, sino en cómo recogerlo, custodiarlo y poder localizarlo cuando hace falta.
Aquí es donde la gestión marca la diferencia 😉
Contar con un software de gestión de clínicas de fisioterapia y osteopatía permite organizar los consentimientos informados de forma centralizada, personalizada y accesible, integrándolos en la historia clínica del paciente y evitando errores habituales como documentos desactualizados, duplicados o imposibles de encontrar.
En este artículo resolvemos las dudas más frecuentes sobre el consentimiento informado en fisioterapia y te explicamos también cómo una gestión ordenada y digitalizada ayuda a cumplir con la ley con tranquilidad y sin añadir carga administrativa innecesaria.
Comenzamos.
¿Qué es el consentimiento informado en fisioterapia?
El consentimiento informado es el proceso mediante el cual el paciente autoriza un tratamiento tras haber recibido información clara, comprensible y suficiente sobre lo que se le va a realizar.
No se trata solo de un documento firmado, sino de un derecho del paciente y de una obligación profesional.
Para que el consentimiento sea válido, el paciente debe conocer, al menos:
- En qué consiste el tratamiento.
- Qué riesgos previsibles existen.
- Qué beneficios se esperan.
- Qué alternativas hay.
- Que puede retirar su consentimiento en cualquier momento.
⚠️ Importante: según la misma ley, el consentimiento informado no se confunde con el consentimiento para el tratamiento de datos personales, regulado por el RGPD y la LOPDGDD. Son obligaciones distintas.
¿Para qué sirve el consentimiento informado?
El consentimiento informado garantiza que el paciente pueda decidir de forma consciente sobre su salud. En la práctica, sirve para:
- Proteger al paciente.
- Aportar seguridad jurídica al profesional y a la clínica.
- Mejorar la relación terapéutica basada en la transparencia.
- Reforzar la buena praxis profesional.
Suena todo muy serio y formal. Y lo es, pero cuando se entiende y se gestiona bien, deja de ser un trámite y pasa a ser una herramienta de confianza.
¿Es obligatorio el consentimiento informado en fisioterapia?
Sí, el consentimiento informado es obligatorio.
Según el artículo 8 de la Ley 41/2002, toda actuación en el ámbito de la salud requiere, con carácter general, el consentimiento del paciente, una vez que ha recibido la información adecuada.
Además, la propia ley diferencia entre:
- Consentimiento verbal, válido en actuaciones de bajo riesgo.
- Consentimiento escrito, obligatorio en:
- Procedimientos invasivos.
- Actuaciones con riesgos o inconvenientes de notoria y previsible repercusión negativa.
En fisioterapia, muchas técnicas habituales encajan en este segundo supuesto, por lo que, si nos preguntas a nosotros, coincidimos en que documentar el consentimiento por escrito es la opción más segura.
¿Quién debe firmar el consentimiento informado?
El consentimiento informado debe firmarlo una de estas dos figuras:
- El propio paciente, si es mayor de edad y tiene capacidad legal.
- El representante legal, en el caso de menores o personas legalmente incapacitadas.
Y, siempre que sea posible, el paciente debe participar en la toma de decisiones, incluso cuando firma un representante.
¿Quién debe recoger y custodiar el consentimiento?
Esto está más que claro, la responsabilidad recae en el profesional y en la clínica. Esto implica:
- Informar correctamente.
- Recoger el consentimiento.
- Conservarlo junto con la documentación clínica.
No basta con haber informado: es necesario poder acreditarlo. Por eso lo más práctico es tenerlo a buen recaudo en un software como iFisia. Si lo guardas en la ficha del paciente, puedes recuperarlo siempre que se necesario sin que ocupe espacio y sin tener que buscarlo en carpetas de un archivo interminable.
¿Hay diferencias entre comunidades autónomas?
La obligación de informar y recoger el consentimiento informado es común en todo el territorio nacional. De hecho, la Ley 41/2002 tiene carácter estatal, por lo que el derecho al consentimiento informado y la obligación de recogerlo son iguales en todo el país.
Aún así, algunas comunidades autónomas:
- Publican modelos orientativos.
- Desarrollan protocolos propios.
Pero estas guías no eliminan ni sustituyen la obligación legal básica.
Tipos de consentimiento informado en fisioterapia
No todos los tratamientos requieren el mismo consentimiento. En fisioterapia es habitual trabajar con:
Consentimiento informado general
Para tratamientos habituales sin técnicas invasivas ni riesgos específicos.
Consentimientos específicos
Recomendables para técnicas como:
- Punción seca.
- Electroterapia invasiva.
- Suelo pélvico.
- Fisioterapia pediátrica.
- Fisioterapia respiratoria pediátrica.
Adaptar el consentimiento al tratamiento es parte de una práctica profesional responsable.
¿Cada cuánto hay que firmar el consentimiento informado?
El consentimiento no es indefinido. Debe actualizarse cuando:
- Cambia el tratamiento.
- Se incorporan nuevas técnicas.
- Pasa un periodo prolongado de tiempo.
- Cambian las circunstancias del paciente.
Errores frecuentes con el consentimiento informado
La burocracia siempre tiene ese punto confuso y se presta a errores, casi siempre involuntarios que se comenten de forma inconsciente.
Algunos de los más habituales en clínicas de fisioterapia son:
- Usar modelos genéricos descargados de internet.
- No adaptarlos al tratamiento real.
- Tenerlos solo en papel y sin orden.
- No poder localizarlos cuando hace falta.
- Confundir consentimiento informado con RGPD.
Qué, ¿te suena alguno?
Cómo gestionar los consentimientos informados de forma profesional en una clínica
Una buena gestión de clínicas de fisioterapia implica trabajar con orden, trazabilidad y control sobre la documentación clínica.
Entre otras cosas porque la normativa exige no solo informar, sino poder demostrarlo.
¿Más motivos para centralizar y digitalizar los consentimientos? Toma nota:
- Reduce riesgos.
- Ahorra tiempo al equipo.
- Aporta tranquilidad.
- Mejora la experiencia del paciente.
Como ves, la digitalización de la clínica no va solo de tecnología, sino de organización y profesionalización del negocio.
En resumen
Nos gustaría acabar este post sobre el consentimiento informado en fisioterapia remarcando que el consentimiento informado en fisioterapia no es burocracia innecesaria, sino que va mucho más allá:
- Es un derecho del paciente.
- Es una obligación profesional.
- Es parte de una gestión clínica responsable.
Y, en definitiva, cuando se gestiona bien, deja de ser un problema y se convierte en una garantía.
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